El 12 de julio de 2014, un grupo de la Policía Nacional irrumpió en una bodega al suroriente de Bogotá. En su interior, un hombre de 37 años yacía en el suelo, esposado, con una herida de bala que le atravesaba un costado. Había permanecido secuestrado durante 48 horas, sometido a amenazas de muerte, mientras sus captores exigían US$800.000 y el traspaso de propiedades a cambio de su vida.
Ese hombre era yo. Jhon Jairo Flórez Ospina.
Fui reducido a la fuerza en la casa de uno de mis secuestradores, esposado, golpeado y trasladado a un lugar de cautiverio. Durante dos días creí que moriría. Cuando la Policía finalmente me liberó, lo hizo mientras recibía disparos. Una de esas balas me alcanzó. De no ser por la rápida acción de los agentes, que me proporcionaron primeros auxilios en medio del operativo y me trasladaron de urgencia a un centro médico, no estaría hoy escribiendo estas palabras.
Sobreviví. Reconstruí mi vida. Creé una empresa, JF Capital SAS, con esfuerzo, trabajo honesto y transparencia. Contraté empleados, generé relaciones comerciales, construí una reputación.
Doce años después, en cuestión de horas, Caracol Radio e Infobae hicieron lo que ni siquiera mis secuestradores lograron: intentar destruirme por completo. Y lo hicieron no con armas, sino con palabras. Con mentiras. Con irresponsabilidad. Con una indiferencia absoluta hacia el ser humano detrás de la noticia.
Este es el relato de cómo dos medios de comunicación, sus periodistas y sus editores, se convirtieron en mis nuevos victimarios. Es una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación y un llamado a la conciencia de una sociedad que permite que el periodismo, cuando abdica de su ética, se convierta en un instrumento de destrucción.
PRIMERA PARTE: EL ORIGEN DE LA MENTIRA – CARACOL RADIO Y MARIA FERNANDA LATORRE
La afirmación que nunca debió emitirse
El 16 de junio de 2024, siendo las 22:45 horas, en el informativo de la cadena nacional Caracol Radio y simultáneamente en su plataforma digital, la periodista Maria Fernanda Latorre H. lanzó al aire una afirmación devastadora: que el suscrito, Jhon Jairo Flórez Ospina, "se encuentra denunciado por estafa".
No era una pregunta. No era un "se investiga". Era una sentencia, emitida desde la tribuna de uno de los medios más influyentes del país, sin matices, sin contexto y, como demostraré, sin un ápice de verdad.
La pregunta que cualquier periodista con un mínimo de rigor ético debe hacerse antes de emitir una acusación de esta naturaleza es simple: "¿Esto es cierto?". La señora Latorre y su equipo en Caracol Radio omitieron responderla. Porque si hubieran hecho el más mínimo esfuerzo de verificación —una consulta en las bases de datos de la Fiscalía, una llamada a mi apoderado, una revisión de los registros judiciales— habrían descubierto la verdad irrefutable:
No existe, ni ha existido jamás, denuncia penal o civil alguna en mi contra en Colombia ni en ninguna parte del mundo.
Mi hoja de vida está limpia. Mis antecedentes son intachables. Nunca he sido investigado, procesado ni condenado por delito alguno.
La "prueba" fabricada: cómo utilizaron mi secuestro para validar su mentira
Meses después, al intentar comprender el origen de esta campaña de desinformación, hice un descubrimiento escalofriante. En foros, redes sociales y conversaciones, personas malintencionadas —o tal vez los mismos responsables de la noticia falsa— comenzaron a hacer circular un documento oficial: el Auto TP-SA 104 de 2019 de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
El cálculo era perverso: "Su nombre aparece en un documento judicial. Eso es suficiente. La gente no leerá más allá". Pero el documento, que puede consultarse íntegramente en este enlace oficial, cuenta una historia radicalmente opuesta a la que se quería insinuar. Transcribo el fragmento clave, para que no quede sombra de duda:
Texto del Auto TP-SA 104 de 2019 de la JEP:
“Los señores CARLOS ANDRÉS CERTUCHE VICTORIA y JHON JAIRO FLÓREZ OSPINA, en compañía de MARX BORRAÉZ VIVAS, el 10 de julio de 2014, departieron en un restaurante al norte de la ciudad, sitio desde el cual se desplazaron hasta la residencia de BORRAÉZ VIVAS, por invitación de éste, so pretexto de presentarles una persona de negocios.
En la casa de habitación de BORRAÉZ VIVAS... cuando FLÓREZ OSPINA se desplazó hacia el baño, fue reducido por un sujeto corpulento, quien lo esposó e intimidó por supuestas deudas, mientras aquél pudo observar a MARX BORRAÉZ, junto con otra persona, portando armas de fuego.
Enseguida, el señor FLÓREZ OSPINA fue trasladado en el vehículo de BORRAÉZ VIVAS hasta otro sector de la ciudad..., donde permaneció en cautiverio, retenido contra su voluntad, siendo intimidado con armas de fuego y amenazas de muerte.
Durante el plagio, al señor JHON JAIRO FLÓREZ le exigieron por la liberación el traspaso de unos inmuebles en La Tebaida y Puerto Velero, sumado a la exigencia dineraria de US$800.000; así mismo, fue despojado de $16.900.000 que aquella noche llevaba consigo.
El 12 de julio de 2014, debido a la oportuna reacción de la Policía Nacional, producto de las voces de auxilio de la ciudadanía, se produjo la liberación de éste en la bodega ubicada en la calle 22 No. 19 A 12 de esta ciudad.”
La verdad que el documento revela:
- Yo soy la VÍCTIMA. Mi nombre aparece en el relato de los hechos porque fui quien padeció el secuestro, las amenazas, la retención ilegal y el despojo.
- Mis secuestradores fueron condenados. Marx Borraéz Vivas y Carlos Andrés Certuche Victoria purgan una condena de 54 años y 11 meses de prisión por los delitos cometidos en mi contra.
- El operativo de rescate fue un acto heroico de la Policía. Fui liberado gracias a su intervención, no sin antes resultar herido. Una bala disparada durante el operativo me alcanzó. Fueron los mismos policías quienes me brindaron los primeros auxilios en el lugar y me trasladaron de urgencia a un centro asistencial. Sin su rápida acción, no estaría hoy aquí.
¿Qué hizo Caracol Radio con esta información? La tergiversó. La utilizó como "prueba" implícita de que soy una persona de "dudosa reputación" por aparecer en un expediente judicial, cuando en realidad ese expediente es la constancia de que fui víctima de uno de los delitos más atroces que contempla la ley.
No hay error periodístico que excuse esto. No hay "fuente confiable" que justifique esta manipulación. Lo que hay es dolo, mala fe y una intención deliberada de causar daño.
SEGUNDA PARTE: LA AMPLIFICACIÓN DEL DAÑO – INFOBAE Y SU PERIODISTA
Si Caracol Radio encendió la mecha, el portal digital Infobae añadió dinamita. Y lo hizo al día siguiente.
El 15 de junio de 2024, un día antes de la emisión de Caracol, Infobae publicó un artículo titulado: "Presunto estafador antioqueño habría participado de feria de la Fuerza Aérea Colombiana: esto respondió la institución".
El texto, firmado por la redacción del medio, no se limitó a replicar acríticamente la mentira de Caracol. Fue más allá. Construyó nuevas falsedades y utilizó técnicas de difamación por asociación que revelan una intencionalidad difícil de calificar como mero error.
Las nuevas falsedades creadas por Infobae
Primera falsedad: La deuda de $10 mil millones
El artículo de Infobae afirma textualmente: "Diego Restrepo Villegas, dueño del lote para la operación del dron, afirmó que Flórez le adeuda más de $10 mil millones."
Esta afirmación es completamente falsa. No existe prueba alguna de esa deuda. No hay contrato, no hay pagaré, no hay reconocimiento de deuda, no hay demanda civil, no hay sentencia judicial. Es una acusación económica de una magnitud astronómica —suficiente para arruinar la credibilidad de cualquier empresario— lanzada al ruedo público sin un solo soporte.
¿Dónde está la verificación? ¿Dónde está el documento? ¿Dónde está la otra versión? En el periodismo serio, una acusación de apropiación de $10 mil millones no se publica basándose en la declaración de una sola parte sin pruebas. Pero Infobae lo hizo. Y con ello, me infligió un daño patrimonial y moral incalculable.
Segunda falsedad: La asociación maliciosa con un caso de abuso sexual
Pero lo más grave viene después. En el mismo artículo, y sin conexión temática alguna, Infobae incluye un extenso párrafo sobre un tal Michael Camilo Precht Andreasen, a quien describen como un hombre con "un amplio historial delictivo de abuso sexual y estafa en más de 10 países".
La técnica es conocida en los manuales de desinformación: se llama difamación por asociación. Se coloca el nombre de la víctima en las cercanías de un delincuente confeso, para que el lector, de manera subliminal, establezca un vínculo. "Si hablan de uno y luego del otro, algo tendrán que ver".
No hay acusación directa, porque eso sería demandable. Hay algo peor: la insinuación, la mancha difusa, la sospecha sembrada. Y el daño es el mismo.
¿Quién es la periodista responsable de este artículo? Infobae no individualiza la firma, pero la responsabilidad es del medio y de los editores y periodistas que participaron en su creación, revisión y publicación. Ellos saben quiénes son. Y la Fiscalía tiene la obligación de identificarlos y vincularlos a la investigación.
Lo que hizo Infobae no es periodismo. Es participación activa en una campaña de difamación, con agravantes: inventaron una deuda millonaria y me asociaron con un caso de abuso sexual. Todo ello basado en una mentira original de Caracol Radio.
TERCERA PARTE: EL IMPACTO – CÓMO LA DIFAMACIÓN DESTRUYE UNA VIDA
Señores de Caracol Radio, señora Maria Fernanda Latorre, señores de Infobae, periodistas y editores responsables:
Cuando ustedes publicaron esas mentiras, no atacaron solo mi nombre. Atacaron todo lo que he construido en más de dos décadas de trabajo.
El daño personal
He tenido que explicar a mis hijos, a mi familia, a mis amigos más cercanos, que una mentira repetida en la radio y en internet no se convierte en verdad. He tenido que revivir, una y otra vez, el trauma de mi secuestro para desmentir infamias. He tenido que ver cómo personas que me conocían me miran con sospecha, con duda, con el "¿y si será cierto?" que deja una mancha imborrable.
El daño económico y profesional
- Clientes y socios que han puesto en pausa sus relaciones comerciales con JF Capital SAS, esperando "a ver cómo se aclara esto".
- Inversionistas que han retirado su confianza (y su capital) ante la duda sembrada.
- Proveedores que exigen condiciones más gravosas porque "hay rumores".
- Contratos que se han caído porque la contraparte no quiere verse asociada con alguien "que sale en las noticias".
Me han negado el derecho a trabajar. Me han cerrado puertas que me costó años abrir. Me han estigmatizado en mi gremio, en mi sector, en mi país.
El derecho al trabajo (Art. 25 Constitución), el derecho al libre desarrollo de la personalidad (Art. 16), el derecho a ejercer el comercio (Art. 333), todos ellos han sido vulnerados por la irresponsabilidad de dos medios de comunicación que actuaron como juez y jurado, sin pruebas, sin proceso, sin apelación.
CUARTA PARTE: LO QUE EXIJO A LA FISCALÍA – INVESTIGACIÓN COMPLETA Y SIN OMISIONES
Con base en los hechos aquí narrados y en las pruebas documentales que adjunto, solicito respetuosa pero enérgicamente a la Fiscalía General de la Nación, en el marco de la investigación con NUNC 110016000049202578561, lo siguiente:
- Investigar el dolo en Caracol Radio y Maria Fernanda Latorre: Que se determine si la periodista y el medio actuaron con la intención deliberada de dañar mi reputación, a sabiendas de que la información era falsa, o con una temeraria despreocupación por averiguar la verdad. La utilización del Auto de la JEP —que me acredita como víctima— para dar apariencia de veracidad a la calumnia, revela una malicia que no puede ser ignorada.
- Investigar a Infobae y a su periodista o editores responsables: Que se vincule formalmente a la investigación al portal Infobae y al periodista, editores o responsables del artículo publicado el 15 de junio de 2024. Que se investigue: a) la publicación de la falsa deuda de $10 mil millones; b) la difamación por asociación con el caso de Michael Camilo Precht Andreasen; c) la replicación acrítica de la mentira original de Caracol Radio.
- Investigar a los responsables intelectuales: Que se determine si detrás de esta campaña de difamación existen terceras personas o intereses ocultos que se beneficien del daño a mi buen nombre y al de JF Capital SAS. ¿Quién se beneficia de destruirme? ¿Competidores desleales? ¿Personas con rencillas personales?
- Investigar la violación de mis derechos humanos: Derecho al buen nombre (Art. 15 C.P.), derecho a la honra (Art. 11 C.P.), derecho a la presunción de inocencia (Art. 29 C.P.), derecho al trabajo (Art. 25 C.P.), derecho a no ser victimizado nuevamente (re-victimización).
- Investigar a todos los medios que replicaron la difamación: Que se identifique y vincule a la investigación a todos los medios de comunicación, portales digitales, influencers o cuentas en redes sociales que hayan replicado la información falsa.
QUINTA PARTE: LO QUE EXIJO A LOS MEDIOS – RECTIFICACIÓN, ELIMINACIÓN Y DISCULPA
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A Caracol Radio y Maria Fernanda Latorre
- Rectificación inmediata: En el mismo espacio radial y con la misma duración, y en lugar visible de su portal web, indicando que la información es FALSA.
- Eliminación total de la noticia original y sus réplicas.
- Disculpa pública por el daño causado y por la utilización de mi condición de víctima.
- Investigación interna pública.
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A Infobae y su periodista responsable
- Rectificación específica: Desmintiendo la falsa denuncia, la deuda de $10 mil millones y la asociación maliciosa.
- Eliminación total del artículo difamatorio.
- Disculpa pública por las técnicas de desinformación.
A todos los medios que replicaron: Los conmino a rectificar. La verdad tiene ese poder: tarde o temprano se impone. No sean cómplices de la mentira por acción u omisión.
SEXTA PARTE: UNA REFLEXIÓN SOBRE EL PERIODISMO Y SU PODER DE DESTRUIR
Lo que ha ocurrido conmigo no es un caso aislado. Es el síntoma de una enfermedad que corroe ciertos sectores del periodismo: la primacía del clic sobre la verdad, de la inmediatez sobre la verificación, del titular impactante sobre el ser humano.
Un medio responsable verifica. Un medio ético contrasta. Un medio serio entiende que una acusación de estafa o una deuda millonaria no es un chisme de café, sino un proyectil que puede destruir la vida de una persona, su familia, su empresa y sus relaciones sociales.
Cuando un periodista falla, no falla solo él. Falla con su audiencia, que merece información veraz. Falla con su gremio, al que desprestigia. Y falla, sobre todo, con la persona a la que convierte en noticia sin su consentimiento y sin pruebas.
En mi caso, fallaron dos veces. Caracol Radio falló al emitir una calumnia sin verificar. Infobae falló al amplificarla y al añadirle nuevas falsedades. Y detrás de esos fallos, hay nombres y apellidos. Personas que decidieron, en sus mesas de redacción, que mi reputación era un precio aceptable a cambio de una noticia.
La señora Maria Fernanda Latorre y sus editores en Caracol Radio. El periodista o los editores de Infobae que concibieron, escribieron y publicaron el artículo del 15 de junio de 2024. Ellos saben quiénes son. Yo no busco venganza. Busco justicia. Busco que se reconozca el daño. Busco que se siente un precedente: la prensa no puede destruir impunemente la vida de las personas.
📜 DECLARACIÓN FINAL BAJO JURAMENTO
Para que no quede duda alguna en la opinión pública ni en la Fiscalía, declaro bajo la gravedad de juramento:
- NUNCA he tenido denuncias penales en Colombia ni en el exterior.
- NUNCA he tenido procesos civiles en mi contra.
- ES FALSO que deba $10 mil millones al señor Diego Restrepo Villegas o a persona alguna.
- Mi hoja de vida está limpia y mi trayectoria profesional es intachable.
- FUI VÍCTIMA de un secuestro extorsivo en 2014. Fui liberado por la Policía Nacional en un operativo en el que resulté herido de bala, y de no ser por los primeros auxilios que me brindaron los agentes en el lugar, no estaría hoy con vida.
- Mis secuestradores fueron condenados a 54 años y 11 meses de prisión.
- La única vez que mi nombre aparece en un proceso judicial es como VÍCTIMA, en el Auto TP-SA 104 de 2019 de la JEP.
- CARACOL RADIO y MARIA FERNANDA LATORRE difundieron una calumnia sobre una denuncia por estafa que es TOTALMENTE FALSA.
- INFOBAE y su periodista amplificaron esa mentira, inventaron una deuda de $10 mil millones y me asociaron maliciosamente con un caso de abuso sexual.
- Todo esto me ha causado un daño irreparable en mi honor, mi reputación, mi salud mental, mis relaciones familiares, mis relaciones comerciales y mi derecho a trabajar.
ANEXOS – DOCUMENTOS Y ENLACES DE SOPORTE
| # | Documento | Enlace / Referencia |
|---|---|---|
| 1 | Denuncia ante Fiscalía | NUNC 110016000049202578561 |
| 2 | Auto TP-SA 104 de 2019 (JEP) – Prueba de mi condición de víctima | Ver documento en vLex |
| 3 | Artículo difamatorio de Infobae (15/06/2024) | Ver artículo original |
| 4 | Querella por calumnia contra Caracol Radio | Radicada el 14/10/2025 |
| 5 | Certificado Policía Nacional | No requiero por autoridad judicial (14/02/2026) |
| 6 | Certificado Procuraduría | No registro sanciones ni inhabilidades (14/02/2026) |
CONTACTO OFICIAL
📧 jfocapital@icloud.com · 📱 3108357467
🌐 www.jhonflorez.com · 🔗 LinkedIn · 🐦 @jhonflorez
Atentamente,
Jhon Jairo Flórez Ospina
C.C. 98.535.679 · Presidente de JF Capital SAS
Sobreviviente de secuestro (2014) – herido de bala en el rescate
Víctima de difamación por Caracol Radio e Infobae (2024-2026)
Este comunicado se publica en ejercicio del derecho a la rectificación y la libertad de expresión, con base en los hechos y documentos que obran en el expediente NUNC 110016000049202578561 de la Fiscalía General de la Nación. La información aquí contenida ha sido declarada bajo la gravedad de juramento, asumiendo la responsabilidad penal por falsa denuncia (Artículos 67, 68, 69 del C.P.P. y 435–436 C.P.). Se autoriza la reproducción total o parcial de este documento siempre que se cite la fuente y se respete su integridad. © 2026 Jhon Jairo Flórez Ospina.
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